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Mostrando las entradas etiquetadas como cuentos

Cuento: Esperanza Inesperada (Parte 1)

Eran casi las nueve cuando su madre en conferencia dio la noticia, ni siquiera se lo dijo de frente, no le dirigía la palabra hacia ya tanto tiempo que ni siquiera una situación semejante cambiaba el panorama, la gran C había hecho su aparición de nuevo como ella era niña y entre quimios y escuela, había perdido su niñez. Atenta la escuchaba tras la puerta, despedirse de su hermana, la que era inocente, la que no sabía lo que el regreso de esa C representaba. Las cosas financieras nunca van bien cuando de la gran C se trata, lo que más se necesita es eso y voluntad, o de lo contrario el final casi siempre es más doloroso cuando se siente que se pudo hacer más. Ella estaba desesperada y revolvía en su mente las muy pocas posibilidades de conseguir el dinero que faltaba para ayudar en lo que pudiera, no era dueña de nada, no ganaba lo suficiente, no encontraba la manera más allá de dos posibles soluciones: la prost...

El ultimo vuelo.

Humeaba la taza de café sobre el escritorio, era tarde como siempre y la torre de control estaba lista para el cambio de controladores; se escuchaba el murmullo de la brisa chocar contra la pared de lo alto de la torre de control en el aeropuerto de Buenos Aires. Él  retrasaba siempre su salida hasta entrada la noche, debía verle, aunque fuera de paso, aunque ya no importara... Hacia un año que Miguel no la veía, desde aquel día en que ella lo descubrió todo y se había marchado sin mirar atrás con la decisión firme de no volver. Miguel y ella se conocían desde hacia dos años antes, él siempre vio en ella a una mujer sencilla pero plena, había algo en ella que le gustaba tanto que no entendía pero era imposible dejar de pensar en su voz, en su modo de caminar, en su risa cuando estaba nerviosa, en su comodidad para ser ella misma, en todo lo que era mágico en ella pero parecía que ella no lo sabia. Miguel se apegaba al frío cristal, mirándola sin verla, sonriendo ante su taconeo...

El encantador...

Erase un jueves como cada cuatro veces por mes, en el que la luna presagiaba sequía y cobijaba con recelo el calor de la tierra. Era un pueblo cualquiera en donde las almas en pena, eran cosa de espanto y se decía que vagaban por las calles solitarias; justo en la esquina a la que le faltaba un nombre pero era conocida aquí y allá, se reunía puntal al fulgor lunar el hombre más solitario del lugar. Siempre se sentaba bajo el mismo almendro que le ayudaba a mantener el anonimato, llevaba consigo la misma camisa amarillenta, y siempre el mismo pantalón azul de rayas que tenía un orificio justo bajo la pretina y que lo obligaba a mostrar un poco de piel quizás de algún rasguñon repentino. Era un hombre de buen ver a pesar de su ropa, tenía las facciones aguileñas y el color de piel de un señorito de tierras lejanas, la barba remarcaba los años pero sus ojos mostraban inocencia y premura, siempre reía con bulli...

Fantasmas... - Uno -

Un fantasma, dos fantasmas, tres fantasmas... Toco madera y vuelvo a empezar. Corría incontenible, coqueta, graciosa, confiada mientras se escabullía de la mirada orgullosa de su padre. Seis años, vestido marinero a rayas, cabello negros como el azabache y ojos de color y dulzura acaramelada. El dueño de sus suspiros, su primer amor, la veía saltar de alegría mientras el viento jugaba una contienda ante su inocencia; ella lo tomaba de la mano y lo encerraba en su mundo de felicidad, cuando se refugiaba en sus brazos la nenita lograba respirar sin dificultad, ya que esos, sus brazos, eran el único lugar donde su vida fluía,  momentos en que cual cometa iba al cielo sin los pies de la tierra despegar. Sentarse a su lado era un privilegio reservado para ella, oírle su voz estruendosa mientras le contaba el cuento del día, era la mayor ilusión de esas horas de luz. Le encantaban lo...