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Mostrando las entradas etiquetadas como amores

El ultimo vuelo.

Humeaba la taza de café sobre el escritorio, era tarde como siempre y la torre de control estaba lista para el cambio de controladores; se escuchaba el murmullo de la brisa chocar contra la pared de lo alto de la torre de control en el aeropuerto de Buenos Aires. Él  retrasaba siempre su salida hasta entrada la noche, debía verle, aunque fuera de paso, aunque ya no importara... Hacia un año que Miguel no la veía, desde aquel día en que ella lo descubrió todo y se había marchado sin mirar atrás con la decisión firme de no volver. Miguel y ella se conocían desde hacia dos años antes, él siempre vio en ella a una mujer sencilla pero plena, había algo en ella que le gustaba tanto que no entendía pero era imposible dejar de pensar en su voz, en su modo de caminar, en su risa cuando estaba nerviosa, en su comodidad para ser ella misma, en todo lo que era mágico en ella pero parecía que ella no lo sabia. Miguel se apegaba al frío cristal, mirándola sin verla, sonriendo ante su taconeo...

Querido Amor de Mi Vida:

Si eres como te imagino, en estos momentos estas tumbado en tu cama leyendo para variar o estas tomando tu décima taza de café, distrayendo la mente del estrés diario, o bien estas analizando la perspectiva ajena, o tal vez te estas riendo de mi escritura poco convencional; quizás de todas las probabilidades de en dónde estas, con quién, haciendo qué o cuándo me leas, de lo único que estoy segura es que me lees. No me importa resaltar cuantos sean tus años, tu peso, tu altura o tu color eso es circunstancial en comparación a las razones por las que voy a enamorarme de ti. Y es que lo principal, la primera razón por la que sé que eres tú y no, nadie más, es que aunque amas mi libertad y la tuya, no concebirás un día sin ver mis ojos así como yo necesitaré de los tuyos para encontrarme y saber que pertenezco ahí. Me encanta que menees tu cabeza al ritmo de un buen rock como que un día me acompañaras a expensas de que llore cada vez que escuché a Tchaikovsky, que no importa cuantas ve...