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Mostrando las entradas etiquetadas como #Microcuento

El ultimo vuelo.

Humeaba la taza de café sobre el escritorio, era tarde como siempre y la torre de control estaba lista para el cambio de controladores; se escuchaba el murmullo de la brisa chocar contra la pared de lo alto de la torre de control en el aeropuerto de Buenos Aires. Él  retrasaba siempre su salida hasta entrada la noche, debía verle, aunque fuera de paso, aunque ya no importara... Hacia un año que Miguel no la veía, desde aquel día en que ella lo descubrió todo y se había marchado sin mirar atrás con la decisión firme de no volver. Miguel y ella se conocían desde hacia dos años antes, él siempre vio en ella a una mujer sencilla pero plena, había algo en ella que le gustaba tanto que no entendía pero era imposible dejar de pensar en su voz, en su modo de caminar, en su risa cuando estaba nerviosa, en su comodidad para ser ella misma, en todo lo que era mágico en ella pero parecía que ella no lo sabia. Miguel se apegaba al frío cristal, mirándola sin verla, sonriendo ante su taconeo...

Seamos Amigos...

Llevamos meses en la misma rutina. Odiarnos hoy, empeorar mañana, sonreírnos tal vez pasado y comenzar de nuevo el circulo de vicioso a la siguiente salida del sol. Estoy cansada. Me he cansado Cariño de que la sonrisa que antes provocabas en mi, se haya transformado en la mueca de dolor que me dejas al marcharte. Mi puchero se ha cansado de aparecer en esos labios que te besaban a diario y mis ojos simplemente ya no pueden llorar. Ha sido todo de mi parte. Seamos amigos. Amigos de esos de los que se cuentan todo y se apoyan constantemente, alguna vez, antes de nuestra tragicomedia lo fuimos y llorabas conmigo, reías conmigo, soñabas conmigo hasta que el amor empeoró lo que ya eramos. Y si, voy a culpar al amor, Mi Cielo (porque para mi aun eres Mi Cielo), porque el amor nos deshizo al cautivarnos, nosotros ya eramos una historia graciosa y no era necesaria la tragedia para que alguien quisiera observarnos. Fracasamos los dos al intentar lo imposible. Pero aunque fracasamos, te e...